La Hermandad ha visto cumplido un sueño y lo hemos vivido como privilegiados. Seamos conscientes de ello con “humildad, compromiso y respeto”. El 13 de octubre de 2018, no es un punto final, ni siquiera un punto y aparte. El día más importante de la historia de la hermandad desde su fundación, sí. Pero un punto y seguido a tu Coronación.

Ha pasado un tiempo. Un tiempo breve, pero que ha servido para que se vayan asentando los sentimientos y las experiencias de lo vivido. Ha pasado un mes desde el día más importante de la historia de la Hermandad, junto al de la fundación de la misma en 1927. Un tiempo que nos va ayudando a tener una visión desapasionada -siendo ello difícil- un poco más reposada y con un poco más de perspectiva de la que teníamos en aquellos momentos y jornadas de júbilo. Ha pasado más de un mes de la Coronación Canónica Pontificia de Nuestra Señora de la Esperanza.

Los días previos vinieron cargados de una intensidad que hacía intuir la importancia de lo que estaba por venir. Simposium universitario, sobre Risueño y su época, exposición ‘La presentación exquisita. Tocador y ajuar de la Reina de la Esperanza’, pregón de Coronación, septenario, el triduo de Coronación; visitas corporativas de instituciones, hermandades, devotos. Momentos íntimos y recogidos, montaje de altares y paso de palio. Favores, San Cecilio, enaguas de ensueño y Esperanza, con perfume a Misericordia. Gracias. Todo desembocaba en las jornadas del 12 y 13 de octubre, días que ya forman parte del acervo devocional y cultural, no solo de la cofradía, sino de Granada.

El viernes 12 de octubre, la luz matinal de Plaza Nueva y las campanas de Santa Ana saludando la partida de la Niña de Risueño a la Catedral. Imágenes inusuales, lugares inusuales, miradas de alegría, de ilusión y de emoción. Historias de Esperanza, cada cual la suya, íntima, personal, anónima.

Balcones con hermanas que han acompañado a la Virgen Niña de Santa Ana toda su vida y a quienes Ella ha reservado la alegría de verla pasar desde su casa, camino de su día más grande.

-Buenos día Esperanza, ¿a dónde vas?
– Buenos días, hija mía. Voy a la Catedral, a seguir siendo más Esperanza…

Instantes únicos e irrepetibles. Caras de felicidad de los niños en el corralito del tramo infantil, de futuro; conscientes de que estaban pasando ‘cositas’ que van a recordar cuando sean adultos, coronitas doradas. Barrio del Boquerón. Su mantilla blanca sin más; calle Lavadero de la Cruz, sublime.  Basílica de San Juan de Dios. Esperanza Madre de la Encarnación y Remedios por San Justo y Pastor. Oraciones, plegarias…

Un sábado resplandeciente. El sábado de tu Coronación. Retransmisión en directo; medios de comunicación, cámaras, foto de portada. “Disfrutad vosotros que yo me encargo de todo”; vídeos, redes sociales Verde Esperanza. Momentos de solemnidad en la Eucaristía Pontifical, flor granadina en el altar y en el paso de palio de la Virgen de la Esperanza; perfume de nardos de tu vega; Granada en tu pecho. Fe, Esperanza y Caridad, Tres Necesidades. Homilía llena de cariño y reconocimiento, clero diocesano; los párrocos de “tu joyero”. Nuestra corona de compromiso social, Madres Adoratrices, Amaranta, Casa de la Esperanza. Imposición de la corona a Nuestra Madre; tres siglos; Niña de Risueño, 1718. Regina Coeli…

“Tú eres nuestra corona; queremos ser tu corona”.

Hermanos que lloran de alegría y emoción, que se ocultan tras el manto de la Niña de Risueño, para secar sus lágrimas. Primer besamano a La Niña de Santa Ana Coronada: Arzobispo de Granada. Abrazos fraternos. Recuerdo y miradas a lo más alto o a lo más profundo de cada uno buscando los aplausos y las caras de los que nos precedieron, a quienes sabíamos e intuíamos presentes, cerca, con nosotros, en nosotros. Sones de Esperanza, aleluyas de una orquesta, madrileña, pero de Esperanza. Campanas. Dios te Salve…Historias de Esperanza.

Y en la tarde, contraluces en Pasiegas, ‘Esperanza de Granada Coronada’, ‘La Virgen Niña’. Alfombras de juventud cofrade en su honor, saetillas y danzas de incienso lojeño; plegarias sanroqueñas, ‘Una corona de Esperanza’ por Paz, por Puentezuelas ‘Nuestro Padre Jesús’ a “Nuestro Señor” en la iglesia de la Magdalena; levantá dedicada a mujeres asesinadas, victimas de la violencia de genero. Sagrado Protector en San Antón. Contrastes. Virgen del Valle, repique de campanas de clausura, fuegos artificiales La luna de tu cartel. Patrona de los granadinos en La Carrera; salves y cantes rocieros iniciados por el ‘padre’ del Rocío en Granada. Madre de Nuestras Penas en San Matías, Rosario y Victoria en su Soledad, en un Realejo de Jesús y María. Petalás, cantes, vivas, bulla, cariño adornando a la Niña de Risueño; en su  tocado, saya y manto; anclado a Ella, compañía. Sones visueños y de Gran Poder. niños tarareando camino del cole estribillos flamencos “de tu verde terciopelo, se engalana todo el cielo”; niñas de ti; de tu Esperanza, que concilian el sueño escuchando las marchas de tu Coronación. Días de Granada con su Esperanza. Gracias.

Días de Esperanza, Coronada. Días de “Haced lo que Él os diga” (Juan 2,1-12). Días de Gran Poder.
“Os digo además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en el cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18, 15-20).

Una Hermandad abrumada por el acompañamiento, tanto de hermanos como de cofradías, de visitantes, de devotos. Gracias. Historias de Esperanza.

Una imagen del Señor o de María Santísima no es más que una obra de arte, material, museística, si no hay una persona, una hermandad que se pare ante ella y le dé sentido desde la oración y los Evangelios.

La Hermandad ha cumplido con un lejano acuerdo del Cabildo General de Hermanos (junio de 2002, si bien las primeras gestiones y consultas comenzaban en 1997, existiendo solicitudes de hermanos en actas desde 1991). La Hermandad ha visto cumplido un sueño y lo hemos vivido como privilegiados. Pasado, presente y futuro en comunión. Seamos conscientes de ello con “humildad, compromiso y respeto”. El 13 de octubre de 2018, no es un punto final, ni siquiera un punto y aparte. El día más importante de la historia de la hermandad desde su fundación; sí. Pero un punto y seguido al 13 de octubre de  2018; un punto y seguido a tu Coronación.

Dios te Salve Esperanza, “Tú eres nuestra corona; queremos ser tu corona; ruega por los que viven sin esperanza”.

 

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