Intenso y emotivo Via Lucis con Nuestra Señora de la Esperanza.

Enlace álbum fotográfico completo en nuestra página en Facebook.

Justo a cinco meses de la fecha de la coronación canónica pontificia de Nuestra Señora de la Esperanza la hermandad celebró el Via Lucis extraordinario. Desde bien temprano un nutrido número de hermanos se congregaban en San Gin y Santa Ana para acompañar la Niña de Risueño en su recorrido que transcurrió por las calles del Bajo Albaicín, aledañas a la parroquia sede de la cofradía. Una mañana que dejo momentos muy bellos e históricos que permanecerán en la memoria de los hermanos y fieles que nos acompañaron.

A las nueve de la mañana se iniciaba el ejercicio del Via Lucis dirigido en la oración por el director espiritual de la hermandad, José Gabriel Martín Rodríguez. «Llévanos a la Luz, Madre de Nuestro Señor», señalaba en su petición. Tras discurrir por Plaza Nueva, en la confluencia de las calles Cárcel Alta con San Juan de los Reyes tenia lugar el encuentro con María Santísima de la Aurora Coronada cuya cofradía celebraba Rosario de la Aurora. Frente a frente, unidos en María, rezábamos ambas corporaciones la estación de gloria correspondiente. Portaba Nuestra Madre sobre su cabeza la toca de sobremanto de la Virgen de la Aurora cedida para tal ocasión. El recogimiento y la emoción afloraba en la caras de muchos de los hermanos tanto de Aurora como de la Esperanza. Con el acompañamiento de la Capilla Musical Tres Caídas, continuaba el Via Lucis hasta la Iglesia de San Juan de los Reyes donde concluía la oración. Junto a los hermanos de la cofradía de Jesús de la Amargura compartimos juntos la Eucaristía presidida por el rector cofradía decana, Salvador Garzón, hacía entrega al nuestro de un bello broche, regalo a Nuestra señora de la Esperanza con motivo de su coronación. Agradecía Francisco Fernández el detalle y la acogida en San Juan de los Reyes.

En el regreso del cortejo a Plaza Nueva, tras un bello discurrir por el Paseo de los Tristes, visitamos la iglesia de San Pedro y San Pablo donde nos recibían las juntas de gobierno de las hermandades de Jesús de la Sentencia y Nuestra Señora de los Dolores y se rezaba el Regina Coeli. En el corazón, presente, la hermandad del Rocío de Granada, ya en romería a la aldea de Almonte. Nos acompañaban también las cofradías del Descendimiento y nuestros hermanos del Santo Entierro.

Poco después de las dos de la tarde, con el rezo y el canto del Salve Regina, dirigido por nuestro párroco y director espiritual, Manuel García Gálvez, concluía el cortejo que devolvía a San Gil y Santa Ana a Nuestra Señora de la Esperanza. La próxima vez que la Niña de Santa Ana vuelva a las calles será el 12 de octubre para ir a la catedral de Granada con motivo de su Coronación Canónica Pontificia el día siguiente.

Después de la intensa mañana, compartimos un buen rato de convivencia en la casa de hermandad de la cofradía de Jesús del Amor y la Entrega y María Santísima de la Concepción quienes también nos habían acompañado antes al paso del cortejo junto al convento.

Una jornada mariana histórica e inolvidable entre saludos de campanas, oración, hermandad y Esperanza.

Enlace álbum fotográfico completo en nuestra página en Facebook.

Fotos: Sergio Aguayo y Nuria Torres.

 

 

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Free WordPress Themes